Yoga para mamás y bebés
Entrevista a Tere Puig para Yoga Journal (número 27 – ‘Yoga para mamás y bebés’) por Paloma Corredor
-qué es el yoga para mamás y bebés (embarazadas no, ya lo hemos hecho), qué se hace?
El yoga para mamás y bebés es un camino hacia el equilibrio y la armonía en las relaciones familiares. Y afortunadamente ya podemos hablar de yoga en familia, cada vez son más los hombres que disfrutan de estas sesiones.
Crear un espacio de práctica de yoga donde conviven adultos y niños requiere que cambiemos la idea que tenemos sobre la estructura y características que debe tener una sesión clásica. Los distintos sonidos y el movimiento que introducen los más pequeños serán algo habitual, incluso en los momentos de relajación o meditación. Y en ocasiones el adulto deberá interrumpir la ejecución de una asana para atender al bebé.
Es habitual, al iniciarse en el yoga en familia, tener la sensación de que no se puede prestar tanta atención al aprendizaje o práctica de la técnica corporal y respiratoria. Estar atento a uno mismo y al bebé y desarrollar el arte de satisfacer las necesidades de ambos son unas de las cualidades que se desarrollan con la práctica conjunta. Poco a poco, el adulto y el bebé van conociéndose mejor y desarrollando una dinámica de relación que les permitirá fluir a lo largo de toda la sesión con plena satisfacción para ambos. Y lo más importante, es que esta capacidad no quedará enmarcada en la sesión de yoga, será una actitud que se irá extendiendo a todas las demás actividades de la vida cotidiana. Conociendo y respetando los ritmos de cada uno habremos aprendido a disfrutar de cualquier actividad en familia: cocinar, ira a un museo, descansar, ir de excursión, estudiar, arreglar la casa…
Podemos decir que en la práctica de yoga en familia toma relevancia el aprendizaje y práctica de lo que se define en los Sutras de Patanjali como Yamas y Niyamas: los códigos sociales y personales. Cada sesión es una oportunidad para actuar conscientemente con respeto, humildad, amor…y todos aquellos valores que deseamos estén presentes en nuestro ambiente familiar. El material para trabajar en este sentido está servido en una sesión con bebés, donde hay risas, lloros, movimientos, interrupciones, distintas filosofías de crianza… Todo ello sitúa al adulto en experiencias que a menudo le apartan de su centro y tiene la oportunidad de experimentar como volver a él.
-beneficios para ambos.
La mujer y el hombre,
- Experimentarán una conexión profunda con el bebé.
- Desarrollarán la capacidad de mantenerse en su centro de serenidad aun cuando la situación del entorno no lo favorezca. Como puede ser mientras el bebé está en una crisis de llanto.
- Se abrirán y profundizarán en el conocimiento propio y de su entorno familiar.
- Desarrollarán la aceptación y el reconocimiento del bebé tal y como es.
- Aumentará su confianza hacia el bebé y en cuanto a su capacidad de relacionarse con él.
- Descubrirán la flexibilidad que les permite fluir a través de todos los cambios que viven.
- Disfrutarán de los beneficios propios que la práctica del yoga ofrece, como el desarrollo de la serenidad y la fuerza, claridad mental, fortalecimiento corporal, aumento de la vitalidad…
Para el bebé:
- supondrá el aprendizaje de las técnicas y actitudes que sus progenitores utilizan para cuidar su salud y crecer emocional y espiritualmente.
El bebé aprende las actitudes y hábitos que experimenta junto a los adultos. Siempre digo a mis alumnos que si las actividades que compartimos con los hijos son el ajetreo de la vida cotidiana, el día que les digamos “ahora estate tranquilo” es muy probable que no sepa lo que le estemos diciendo… Nunca habrá visto a nadie en ese estado! Es necesario relajarnos con los hijos si queremos que ellos desarrollen esa cualidad. Si queremos que expresen ternura o amor, será a través del adulto en esa actitud que lo aprenderán.
- Gozará del contacto con adultos en estado relajado, atento y feliz.
- Aumentará su confianza en él mismo y en su capacidad de relacionarse con el entorno.
- Disfrutará de los beneficios propios del ejercicio físico: fortalecimiento, coordinación, relajación, conciencia corporal…
Toda la familia experimentará un aumento del nivel de endorfinas, favoreciendo unas relaciones más placenteras y alegres.
-qué pasos sigue una clase.
Todas las sesiones se componen de cuatro espacios: asanas y pranayamas para el adulto, asanas para el bebé, relajación conjunta y meditación conjunta. Este es el orden habitual, pero a veces, en función del estados en que llegan el adulto y el bebé puede haber alguna variación. Por ejemplo, si la mayoría de bebés necesitan comer cuando se inicia la sesión, puede conveniente empezar con una meditación que el adulto pueda realizar sin problemas mientras alimenta al pequeño
-para qué edades está indicado (a partir de cuántos meses y hasta cuándo).
La práctica de yoga en familia en casa puede practicarse desde el nacimiento. La meditación , la practica de pranayamas o la relajación conjunta se pueden practicar en cualquier momento, mientras se alimenta al bebé o mientras se le acompaña para dormir. Recomiendo asistir a una sesión específica para bebés de 0 a 3 meses para descubrir y tomar confianza en estas prácticas, pero para asistir a sesiones con más familias de forma habitual recomiendo esperar como mínimo la cuarentena. Tanto el bebé como la madre necesitan de un tiempo en intimidad para adaptarse a la nueva situación. Recordemos que para el bebé todo, absolutamente todo es nuevo. Es nuestra responsabilidad, como adultos, el ir graduando su exposición a estímulos externos permitiendo a su sistema nervioso que los vaya integrando correcta y completamente.
Se puede practicar el yoga en familia toda la vida. Las dinámicas se irán adaptando al ritmo de crecimiento del niño.
Hasta los 12 meses el espacio de yoga para el adulto será predominante sobre el de yoga para el bebé, y será el adulto el que realiza los movimientos al pequeño. A partir del año los momentos de yoga para el niño serán puntuales dentro de la sesión y el pequeño será mucho más activo en su participación. A partir de los 3 años, las sesiones van dirigidas hacia los pequeños y el adulto participa adaptándose a sus dinámicas.
-existen niveles? es necesario que la madre haya hecho antes yoga?
Por lo que antes mencionaba, referente a la dificultad inicial de prestar toda la atención al desarrollo de la técnica, será una práctica más satisfactoria si el adulto ya conoce las bases del yoga con anterioridad. Aun así no es un impedimento iniciarse en este momento, siempre que el adulto comprenda y asuma que su progreso en cuanto a la técnica será más lento o deberá reforzarlo con sesiones de práctica individual.
… Aparte, como realmente tú eres la profesional, si quieres me puedes enviar un texto o un artículo sobre el tema, contando que supone para ti ofrecer este tipo de clases, por qué lo haces, cómo te especializaste en ello… y también responder a cualquier pregunta básica que a mí no se me ocurra.
Me inicié en la práctica del yoga en familia a través de mi experiencia personal. Fui madre en el año 2000, mientras finalizaba la formación en Kundalini Yoga. He compartido la práctica de yoga con mi hija desde el día de su concepción. La experiencia fue y sigue siendo maravillosa, una fuente inagotable de aprendizaje e inspiración. Por ello decidí compartir con otras mujeres-madres lo que yo había experimentado en esos años. Fue en el año 2002 cuando empecé a trabajar junto Mª Gloria Borrás-Boneu (ginecóloga y profesora de yoga), gran amiga y colaboradora, para desarrollar el primer programa de yoga para mamás y bebés. Conscientes del gran reto que es la maternidad y de la intensidad de los primeros meses de crianza, fijamos nuestro objetivo en ofrecer a las mujeres herramientas que les permitieran disfrutar del periodo postnatal.
Seguir creciendo y caminado junto a mi hija, y mis alumnas y alumnos, me llevó, más tarde, a abrir grupos de familias con niños y niñas de 1 a 3 años. Y ahora continúo con los más mayores, de 3 a 6 años.
Para mi cada sesión es una bendición. Siento un profundo agradecimiento hacia todas las familias que comparten conmigo y las demás familias esos momentos a veces felices, a veces críticos, siempre íntimos y entrañables que forman parte de nuestra evolución. No puedo evitar emocionarme cuando veo bebés que reconocen los mantras que sus madres escuchaban en el embarazo. Niños que aparentemente distraídos durante sesiones y sesiones imitan espontáneamente asanas y mantras. Madres y padres que se relajan serena y profundamente mientras sus hijos de meses juegan tranquilos junto a ellas o se acurrucan entre sus brazos.
Cada día confirmo la importancia de cuidar los ambientes, físicos y emocionales, que ofrecemos a los niños. Ellos, igual que nosotros, aprenden de la experiencia que les ofrece el entorno.





Hacéis una labor preciosa.
Os deseo muchas satisfacciones en el arte de yoga en familia.
Om Shanti
Isvari
Haceis una labor preciosa
Os deseo muchos éxitos en el arte del yoga en familia
Om shanti